Ruta del Cid en Burgos

La historia de Burgos está ligada indiscutiblemente a la Rodrigo Díaz de Vivar, aunque gran parte de sus hazañas y leyendas transcurren en otros territorios, no hay duda que la ciudad quedó para siempre señalada por la figura del Cid Campeador.

Hoy en día se ha diseñado una ruta que permite seguir la huella del Cid en Burgos, desde su hogar hasta su lugar de enterramiento, pasando por el escenario de una de sus más famosas leyendas.

Solar del Cid

Un monumento de piedra recuerda el lugar donde según cuenta la leyenda tenía su residencia Rodrigo Díaz de Vivar, aunque hay pocos datos históricos que sustenten esa afirmación, es sin duda parada obligatoria para los que quieran seguir la ruta del Cid en Burgos.

El monumento se alza en la calle de Fernán González, una de las importantes de la ciudad y uno de los puntos de paso del Camino de Santiago Francés. Fue erigido en 1784, aunque llevaba en proyecto desde 1593.

Concretamente se ubica en el punto donde antiguamente estaban las conocidas como casas del Cid Ruy Díaz, un conjunto de casonas utilizadas por los monjes del cercano Monasterio de San Pedro de Cardeña.

Del diseño del monumento se encargó el artista José Cortés. Se trata de un conjunto de tres monolitos de piedra, el del medio lleva el blasón del Cid Campeador acompañado de una leyenda conmemorativa, a los lados están los escudos de Burgos y San Pedro de Cardeña.

Estatua del Cid Campeador, una de la paradas de la Ruta del Cid en Burgos
Estatua del Cid Campeador, una de la paradas de la Ruta del Cid en Burgos

Iglesia de Santa Águeda

La siguiente parada nos lleva hasta la conocida actualmente como Parroquia de Santiago y Santa Águeda, donde según cuenta la leyenda tuvo lugar la Jura de Santa Gadea.

El romancero relata cómo Rodrigo Díaz de Vivar obligó a jurar en esta iglesia al rey Alfonso VI de León que no tuvo nada que ver con la muerte de su hermano Sancho II de Castilla, asesinado durante el Cerco de Zamora.

Actualmente no se conserva la iglesia que estuviera en pie en época del Cid Campeador, el edificio que se puede ver hoy en día es estilo gótico, erigido en el siglo XIV. Una placa conmemorativa en su entrada recuerda la famosa leyenda.  

Catedral de Burgos

El Cid Campeador y su esposa doña Jimena ocupan hoy un lugar privilegiado en la Catedral de Burgos, recibiendo sepultura bajo el bello cimborrio del santuario.

Aunque la muerte de Rodrigo Díaz Vivar se produjo en Valencia el 10 de julio de 1099, sus restos fueron inmediatamente trasladados al Monasterio de San Pedro de Cardeña.

En 1921 se decidió que el famoso caballero y su esposa descansaran por toda la eternidad en el santuario más importante de la ciudad de Burgos.

Catedral de Burgos, en su interior se encuentra el sepulcro del Cid Campeador
Catedral de Burgos, en su interior se encuentra el sepulcro del Cid Campeador

Además del sepulcro del Cid Campeador, en la Catedral de Santa María se conserva la carta de arras de su matrimonio, donde se detallan los bienes que aporta el caballero a la unión; así como el Cofre del Cid, relacionado con el engaño a los judíos Raquel y Vidas.

Pero eso no es todo, según cuenta la leyenda, cuando Rodrigo Díaz de Vivar fue desterrado de tierras castellanas se arrodilló frente a la Iglesia de Santa María, actual Catedral de Burgos, para orar antes de su partida de la ciudad.

Arco de Santa María

Precisamente el caballero abandonó la ciudad pasando bajo el Arco de Santa María, aunque el aspecto de la puerta en aquella época distaba mucho de su monumental figura actual.

En su interior se conserva una sala dedicada al Cid Campeador, en la Sala de la Poridad se puede ver una reproducción de la famosa espada Tizona, un facsímil del Cantar del Mio Cid y hasta un hueso del brazo izquierdo del aguerrido caballero.

Glera del Arlanzón

Dejamos de lado el Paseo del Espolón y cruzamos el Puente de Santa María para llegar hasta la Glera del Arlanzón, el lugar donde el Cid Campeador y sus tropas pasaron la noche tras ser desterrados de Burgos.

El Cantar del Mio Cid cuenta cómo los burgaleses cerraron las puertas de sus casas al noble caballero por temor a la prohibición del rey Alfonso VI, según la cual tenían prohibida cualquier tipo de ayuda bajo pena de perder sus propiedades y los ojos.

Hoy en día esos hechos se recuerdan con un monolito de piedra, donde están tallados los versos concretos del Mio Cid que cuentan la leyenda.

Arco de Santa María, una de la paradas de la Ruta del Cid en Burgos
Arco de Santa María, una de la paradas de la Ruta del Cid en Burgos

Museo de Burgos

La siguiente parada de la ruta tras la huella del Cid en Burgos nos lleva hasta la Casa de Miranda, donde hoy se ubica el Museo de Burgos.

Además de conocer un poco más acerca de la historia y la cultura de la provincia, aquí se guarda la espada Tizona, según cuenta la leyenda ganada por el Cid al rey Búcar de Marruecos, es actualmente Bien de Interés Cultural.

Puente de San Pablo

Volvemos a cruzar el río Arlanzón, esta vez por el Puente de San Pablo, conocido como la Vía Cidiana. A ambos lados se han ubicado ocho estatuas que recuerdan a los personajes más importantes en la vida del Cid Campeador:

Doña Jimena, esposa fiel e inseparable, acompañó a Rodrigo Díaz de Vivar hasta Valencia en vida y tras su muerte descansan juntos en la Catedral de Burgos. Dos palomas sobre su hombro representan a sus hijas.

Diego Rodríguez, único hijo varón del matrimonio, murió dos años antes que su padre en la Batalla de Consuegra.

Alvar Fáñez, sobrino y mano derecha del Cid.

San Sisebuto, abad del Monasterio de San Pedro de Cardeña y gran protector de don Rodrigo.

Ben Galbón, señor de Molina de Aragón y fiel amigo del Cid, escoltó a su esposa Jimena hasta el reino de Valencia.

Martín Antolínez, protagonista junto a Rodrigo Díaz de Vivar del engaño del cofre.

Jerónimo de Perigord, monje de la Orden de Cluny nombrado obispo de Valencia tras su conquista.

Martín Muñoz, conde de Coimbra y uno de los conquistadores de Valencia.

Estatuas en el Puente de San Pablo o Vía Cidiana de Burgos
Estatuas en el Puente de San Pablo o Vía Cidiana de Burgos

Plaza del Mio Cid

La Plaza del Mio Cid es el punto final perfecto para esta ruta tras la huella del Cid en Burgos, aquí se alza una gran estatua ecuestre en honor del famoso caballero burgalés.

La Estatua del Cid es obra del artista Juan Cristóbal, en ella se representa a un desafiante Cid Campeador con su capa al viento y su espada apuntando a Valencia, su destino tras el destierro de Burgos.  

Vivar del Cid y Monasterio de San Pedro de Cardeña

Aunque son dos puntos ubicados fuera de la ciudad de Burgos, son dos visitas imprescindibles para conocer la historia del Cid Campeador.

Vivar del Cid es la localidad donde nació Rodrigo Díaz de Vivar, ubicada a unos cinco kilómetros de la ciudad de Burgos, es también el punto de inicio del Camino del Cid.

Por su parte el Monasterio de San Pedro de Cardeña, ubicado a unos 10 kilómetros de la ciudad, fue el lugar elegido inicialmente para guardar los restos mortales del Cid Campeador, según su propio deseo.


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